El departamento de Apurímac se encuentra en la región centro-sur del Perú, al pie de la Cordillera de los Andes Centrales, limita al sur con Arequipa, al norte con Cusco y Ayacucho, y al oeste con Ayacucho. Por situarse en una zona andina sobre enormes sierras, la mayor parte del territorio se encuentra en torno a los 3000 metros de altitud y su clima se mantiene frío durante todo el año.
Son numerosos los atractivos que ofrecen al turista las 7 provincias y 79 distritos que pertenecen a Apurímac. La ciudad de Andahuaylas es la más moderna del país y se ubica a casi 3000 metros de altura y entre sus atractivos destacan la Plaza de Armas y la Catedral de San Pedro, de arquitectura colonial.
A 4 kilómetros de esta ciudad se encuentra Talavera de la Reyna, en la que destacan los baños termales de Hualalache. La Plaza de Armas de la localidad se construyó en piedra. Destaca la imponente torre del reloj público. La ciudad de Chalhuanca se encuentra a 2800 metros de altitud. Es capital de la provincia de Aymaraes. Se destaca por las iglesias de estilo colonial que están decoradas con panes de oro y tallados en madera.
Antabamba es un centro arqueológico de gran importancia en el que se encuentran cavernas funerarias. En el lugar se han encontrado objetos y utensilios varios, además de cráneos perforados con una técnica que sorprende a los científicos. La Laguna de Pacucha es una de las más extensas del país. Está a 3000 metros de altitud. Es un lugar ideal para practicar la pesca deportiva y la caza de patos, en un entorno natural y sorprendente. Chincheros es otro distrito lleno de color y belleza. Se encuentra en la provincia de Andahuaylas.
Abancay, la capital del departamento, posee sitios únicos para ser visitados. El complejo arqueológico de Saywite, que se encuentra al norte de la ciudad, permite al turista conocer los vestigios de las culturas locales. Muy cerca de allí se encuentra el valle Curahuasi, en el que se produce el mejor anís. Aquí podemos admirar al Salcantay, el gran nevado que se sitúa junto en el Cusco, en todo su esplendor. El Nevado Ampay, que se levanta al pie de la ciudad, alcanza una altitud de entre 4600 y 5200 metros. Las masas de hielo de Ampay dan origen a numerosos ríos y lagunas.